Las abejas obreras, cuya esperanza de vida ronda las nueve semanas, desempeñan un papel crucial en la colmena. Su responsabilidad principal incluye la recolección de néctar, polen, propóleo y agua, los cuales son necesarios para la alimentación de la colonia. Además, se encargan de la construcción y mantenimiento de las celdas, así como de la alimentación de las crías. Son esenciales en el control de la temperatura interna de la colmena, garantizando su limpieza y defensa frente a posibles amenazas externas.
En cuanto al transporte del polen, las abejas lo recogen utilizando sus patas traseras, las cuales tienen estructuras especializadas para almacenar el polen. Cuando la cantidad recolectada es considerable, estas pueden llegar a cubrirse completamente con el polen.
El polen, de un característico color amarillo, es un recurso vital para la colmena. Su valor radica en ser una fuente primaria de proteínas y nutrientes, indispensables para el desarrollo de la colonia.
Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones
Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.