La miel de bosque puede proceder tanto de los árboles como de las flores silvestres del entorno. La teoría indica que la miel de bosque suele tener un color ámbar oscuro y un sabor amargo. Sin embargo, esto dependerá de todo de su entorno: de si predominan robles o pinos, almendros y pinos, etc., así como de las flores, que pueden ser margaritas, brezo, diente de león, romero, tomillo, cardos, entre otras.
Nuestra miel de bosque se caracteriza por su sabor intenso y semidulce, y por su color, que varía entre el ámbar y el ámbar claro. El entorno donde producimos esta miel está rodeado de pinos, almendros silvestres, cardos y dientes de león, entre otras flores silvestres del bosque. Cada rincón del bosque es distinto y no crece lo mismo en todos los lugares. Por eso, todas las mieles de bosque tienen su propia seña de identidad. No hay ninguna igual a otra, o una mejor que otra; Todo dependerá de la forma en que el apicultor cuide de sus abejas y de los gustos del consumidor.
0 comentarios